Hoy es el Día Internacional de la Infancia. José Martí amó mucho a los niños, y escribió para ellos y sobre ellos:
Sin las niñas no se puede vivir, como no puede vivir la tierra sin luz.
El niño ha de trabajar, de andar, de estudiar, de ser fuerte, de ser hermoso: el niño puede hacerse hermoso aunque sea feo; un niño bueno, inteligente y aseado es siempre hermoso. Pero nunca es un niño más bello que cuando trae en sus manecitas de hombre fuerte una flor para su amiga, o cuando lleva del brazo a su hermana, para que nadie se la ofenda: el niño crece entonces, y parece un gigante: el niño nace para caballero, y la niña nace para madre.
Para los niños trabajamos, porque los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo.
Los niños saben más de lo que parece, y si les dijeran que escribiesen lo que saben, muy buenas cosas que escribirían.
Así queremos que los niños de América‚ sean: hombres que digan lo que piensan, y lo digan bien: hombres elocuentes y sinceros.
Las niñas deben saber lo mismo que los niños, para poder hablar con ellos como amigos cuando vayan creciendo
Lo que queremos es que los niños sean felices
Porque es necesario que los niños no vean, no toquen, no piensen en nada que no sepan explicar.
Los niños debían juntarse una vez por lo menos a la semana, para ver a quien podían hacerle algún bien, todos juntos.
Los niños debían echarse a llorar, cuando ha pasado el día sin que aprendan algo nuevo, sin que sirvan de algo.
A los niños no se les ha de decir más que la verdad, y nadie debe decirles lo que no sepa que es como se lo está diciendo, porque luego los niños viven creyendo lo que les dijo el libro o el profesor, y trabajan y piensan como si eso fuera verdad, de modo que si sucede que era falso lo que les decían, ya les sale la vida equivocada, y no pueden ser felices con ese modo de pensar, ni saben como son las cosas de veras, ni pueden volver a ser niños, y empezar a aprenderlo todo de nuevo.
Hay tanta cosa útil que aprender, que no debe enseñarse al niño una sola palabra o dato inútil.
Entiendo que se emplee a los niños cierto número de horas al día o a la semana en el manejo de los materiales de trabajo que se han de usar en las artes o ciencias que se les enseñe.
El niño, desde que puede pensar, debe pensar en todo lo que ve, debe padecer por todos los que no pueden vivir con honradez, debe trabajar porque puedan ser honrados todos los hombres, y debe ser un hombre honrado. El niño que no piensa en lo que sucede a su alrededor, y se contenta con vivir, sin saber si vive honradamente, es como un hombre que vive del trabajo de un bribón, y está en camino de ser bribón.
La gramática la va descubriendo el niño en lo que lee y oye, y esa es la única que le sirve.
¡Oh, qué hermosa gratitud la de los niños, la pura gratitud no envenenada!
¡Tiene el mundo quien tiene el poder de poner sobre los niños las primeras manos!
Bienvenido a
Martianos
© 2013 Creada por Roberto Domínguez.
Con tecnología de
¡Tienes que ser miembro de Martianos para agregar comentarios!
Únete a Martianos