| Filósofo, educador, moralista, político y ensayista, así fue José de La Luz y Caballero quien en la mañana del día 22 de junio del año 1862 falleciera en La Habana, hace hoy 148 años.
Este hombre, que figuró entre los más importantes de la primera mitad del siglo XIX cubano, había pasado los últimos años de su vida totalmente consagrado a su Colegio, junto a sus alumnos.
Los amplios conocimientos que poseía lo llevaron a proponer en 1835 la reforma de la enseñanza sobre la base del método explicativo de instrucción y si bien al principio esto no provocó reacciones favorables, fue en 1838 cuando en la Isla comenzó a observarse un cambio sustancial en la realidad cubana.
El 27 de marzo de 1848, crea el Colegio “El Salvador”, donde debido a las disposiciones gubernamentales de suprimir toda influencia criolla en la educación de la isla, pero aplica directamente sus conocimientos y concepciones educativas, marcando senderos de conducta y engrandeciendo el sentido de la nacionalidad cubana, quizás esa sea una de las razones por las que Héroe Nacional cubano, José Martí lo llamara “El silencioso fundador”.
Enrique José Varona lo tituló “El pensador de ideas más profundas y originales con que se honra el Nuevo Mundo”, no por gusto medio siglo después de su fallecimiento escribieron biografías y estudios críticos sobre él Enrique Piñeyro y Manuel Sanguily.
Don Pepe, como afectuosamente se le decía, fue un sabio por su amplia, reposada y profunda cultura, y un verdadero patriota que inculcó en su pueblo el amor a la justicia y a la verdad y lo preparó para la vida ciudadana.
Las doctrinas filosóficas de este gran maestro son extraídas de sus artículos, trabajos periodísticos y de sus famosos aforismos, pues no se recogen obras competas.
Esos escritos encierran una orientación moral y patriótica dirigida a cada individuo: “Para todo se necesita ciencia y conciencia”, “Sólo la verdad nos pondrá la toga viril”, “Hombres más que instituciones suelen necesitar los pueblos para tener instituciones. Y cuando se necesitan los echa al mundo la providencia”.
Una de sus máximas que ha pasado a la posteridad constituye un compendio de la obra y vida de este gran maestro: “Instruir puede cualquiera, educar sólo quien sea un evangelio vivo”.
Por la obra cultural y de sano patriotismo que realizó se le considera como uno de los personajes más sobresalientes de la historia de Cuba.
http://www.radioangulo.cu/index.php?option=com_content&task=vie...
|
¡Tienes que ser miembro de Martianos para agregar comentarios!
Únete a Martianos