Martianos

Martianos. Seguidores del pensamiento de José Martí Red de los emigrados cubanos

"En el teatro, Abdala" Por: Mercedes Santos Moray

Cuando ya en la manigua se cruzaban las espadas hispanas y los machetes mambises, un joven que cumpliría 16 años llamado José Julián Martí nos entregó, en el único número de La Patria Libre, publicado el 23 de enero de 1869, su poema dramático Abdala.

Los patriotas habían quemado a Bayamo 11 días atrás, y en el también único número del periódico El diablo cojuelo, editado en La Habana el 19 de enero de ese año durante el breve espacio de la libertad de prensa producido al asumir Domingo Dulce el gobierno de la Isla, habían aparecido algunos textos que iniciaron a Martí en el periodismo.

Aquellos trabajos tenían un sentido del humor y la ironía que después no volveremos a encontrar en su prosa.

Sin embargo, en Abdala, drama estructurado en ocho escenas, la sustancia del discurso martiano es de carácter estoico, pues en la sintética pieza hay mucho de esa ética donde la moral se conjuga desde el verbo "deber" y desde el sacrificio.

Como solía suceder en medio de los avatares de una Isla sometida todavía a la monarquía española, y ya en su primera guerra de independencia, el autor sitúa la acción dramática en otro espacio y otro tiempo: Nubia, en los desiertos del Africa.

El guerrero Abdala, que se enfrenta en diálogo tensional con su madre Espirta, nos dio tempranamente en el discurso del joven Martí la sustancia patriótica de su literatura:

El amor, madre, a la patria
No es el amor ridículo a la tierra,
Ni a la yerba que pisan nuestras plantas;
Es el odiio invencible a quien la oprime,
Es el rencor eterno a quien la ataca...


A los valores artísticos de la obra, producida por un adolescente, se suman los principios de naturaleza cívica y moral que sustentaron, desde sus primeros brotes, la palabra del Apóstol, porque la literatura siempre tuvo para él una misión de servicio, de intenso humanismo.

Cuando en la noche del 22 de enero de 1869 estalla el enfrentamiento entre cubanos e integristas durante la puesta en escena de El perro huevero, en el circo-teatro Villanueva, y las calles de la ciudad viven la represión de las autoridades de la Colonia, aquel joven preparaba la edición de La Patria Libre, y de su Abdala, el primer texto orgánico de la abundante papelería de nuestro Martí.

Vistas: 68

Comentario

¡Tienes que ser miembro de Martianos para agregar comentarios!

Únete a Martianos

Miembros

TELESUR

© 2019   Creada por Roberto Domínguez.   Con tecnología de

Informar un problema  |  Términos de servicio