Martianos

Martianos. Seguidores del pensamiento de José Martí Red de los emigrados cubanos

Dentro del enemigo (continuación entrevista a René)

Dentro del enemigo.

Una vez que llegué a Estados Unidos, me di a la tarea de lograr un asentamiento estable.  En mi caso hablar de sobrevivencia es un poco exagerado, cada  caso tiene sus particularidades, como dije al principio, tengo familia norteamericana, con raíces allá. Mi abuela era una gran persona que me recibió con los brazos abiertos, no sabía, obviamente, lo que yo estaba haciendo, pero me quería como nieto;  ella había estado aquí en 1984 y conoció a Irmita cuando era una bebe. Recibí en Estados Unidos, de mi familia, todo el apoyo que una familia puede dar, tanto de mi abuela como de mis tíos abuelos, no eran gente de dinero pero me dieron lo esencial que era albergue y comida hasta que pude empezar a trabajar y sacar mi licencia. O sea, que sobrevivencia no es lo correcto, otras personas sí, pero en mi caso, no es un término adecuado.

Yo vivía de mi trabajo.  Tuve varios trabajos,  porque  para reincorporarte al ambiente de la aviación tienes que sacar  licencias, una hora de vuelo cuesta mucho. Cuando yo fui para allá, primero radiqué en  Sarasota que es donde vivía mi abuela, pero obviamente mi papel estaba en Miami por lo que tenía que irme desplazando para Miami, pero empecé en Sarasota, ahí me establecí y trabajé en una tienda que venden de todo, Kmart, es una cadena de tiendas; trabajaba por la madrugada, cuatro noches en la semana,  reponiendo las mercancías en los estantes, entraba a las 7 de la noche, te encerraban ahí y te abrían a las 7 de la mañana del otro día. Ese fue mi primer trabajo, un trabajo mal pagado, pero estaba con mi abuela y estaba tratando de establecer mis vínculos con Miami.

Después me fui para Miami con una tía abuela,  hermana de mi abuela, que también me recibió como un hijo y me tomó tremendo cariño, una gente para mi especial.  Ahí nos ayudábamos uno al otro, porque ella era una viejita, no tenía transporte;  yo la sacaba, la llevaba a comprar y le daba dinero todas las semanas de mi salario y al mismo tiempo ella me dio albergue, me dio comida, me trataba como a un hijo.  En ese sentido no tuve privaciones y ahí trabajé,  primero vendiendo unos calentadores eléctricos, que eran malísimos, me fui de eso, porque no quería seguir engañando a la gente, era una vergüenza, la gente me conocía porque me había llevado un avión y después le vendías esa porquería; a los dos meses te querían matar si te encontraban. Hice pisos, todo esto para hacer dinero con el fin de sacar mi licencia de piloto.

En el caso de la actividad nuestra,  por lo menos en el caso de Cuba, no se aplica la idea esa bonita del tipo que tiene mucha plata a su disposición y que anda en un Mercedes Benz, tú tienes que ganarte la vida e irte introduciendo en los objetivos que te han indicado. Por eso, yo iba haciendo esos trabajos buscando dinero para sacar mi licencia y con esa licencia de piloto me iba introduciendo en el ambiente.

Cuando se crea “Hermanos al Rescate” (HAR), todavía yo no tenía mi licencia americana actualizada, claro con la licencia cubana de piloto comercial, ya  eres un piloto privado americano, eso  es una ventaja, porque puedes rentar un avión y volar como piloto privado.  Después saqué la licencia comercial, hice el curso de instrumentos; entonces, vino el ciclón Andreu, que acabó con medio Miami y ahí me puse a poner techos para poder pagar la licencia de instructor.  Es decir,  fue un proceso, hice todos esos trabajos y así me mantuve, pero en un inicio mi familia me ayudo.

Mi objetivo y tarea básica era entrar en el ambiente de la aviación en Miami. En aquel tiempo había un grupo que se llamaba “CUPA” que consistía en una agrupación de pilotos que estuvieron en Girón y otros,  que como yo, se fueron incorporando.

Otro grupo que se autodenominaba “Fuerza Aérea Cubana en el Exilio”, era como un desprendimiento de “CUPA”, pero en realidad funcionaba como un club, eran un montón de gente que añoraba la supuesta bonanza de la Cuba de antes. Inclusive, hay una anécdota interesante, divertida, en relación con esa organización,  porque ellos se reunían mucho en el aeropuerto donde yo operaba, en Tamiami, ellos se la habían arreglado para hacerse de un avioncito pequeño y en ese avión hacían sus vuelitos, captaban a  la gente que llegaban, le enseñaban el avión y así se caían unos a otros a mentiras. Pues bien,  hay una historia del folklor miamense; según un piloto cubano - el nombre nunca lo supe- que llegó allá y lo empezaron a captar diciéndole que ellos eran la Fuerza Aérea Cubana en el Exilio, que le iban a  enseñar  la gente que tenían, que esto y lo otro. El hombre accede y va para allá, para Tamiami; ellos se reunían los fines de semana, allí empiezan a presentarle a la gente y de pronto viene el avioncito y llenos de orgullo le dicen: “Mira, ese es el avión que tenemos”. Entonces  el tipo no se aguantó y les responde: “Pero si cuando teníamos una Fuerza Aérea de verdad, Fidel se las quitó, que ustedes van hacer con el avioncito ese”. Ahí  mismo se  acabó la captación. Era una rara mezcla de folklor con terrorismo, con resentimiento, con mucho plattismo, esa mezcla extraña que al final es una caricatura.  Pero yo entré por ahí, por “CUPA” y cuando se crea “Hermanos al Rescate” entro en “Hermanos al Rescate”. Después que ya  empiezas a vincularte dentro del ambiente, te llaman de distintos grupos que tienen aviones.

RL: Cómo es que entra a jugar el narcotráfico y el FBI con este ambiente.

Conocí de los vínculos y participación de algunos grupos en el narcotráfico después de “Hermanos al Rescate”, no fue con “HAR”. Hasta donde yo sé, “HAR” no se involucró con el narcotráfico.

El asunto es, que después de “HAR”,  me vinculo a otro grupo que se llama el “PUND”,  Partido Unidad Nacional Democrática, que es otro grupo  terrorista envuelto en infiltraciones y sabotajes en Cuba, acciones comando, etc.  Ellos fueron los que asesinaron a un pescador en Caibarien.  Ese grupo si era una mezcla de actividades de sabotaje,  crímenes contra Cuba y directamente metidos en el narcotráfico.  Eso es como una puerta giratoria, por una entra el dinero del narcotráfico y por  la otra  utilizaban una porción del dinero para hacerle daño a Cuba y la mayor parte para hacerse ricos. Es en ese grupo,  donde me proponen la primera operación de narcotráfico. Fue el mecenas del grupo,  le decían “Tony el gordo”,  era un personaje,  ya había estado preso por narcotráfico;  y una cosa que usan mucho en Miami, es que meten preso alguien y si la persona tiene disposición  a cooperar con el gobierno,  lo sueltan para que enganche y marque gente y detenerlos. Parece que él estaba en esa situación. Entonces, lo soltaron para que  enganchara y delatara gente, y se le ocurrió hacer una operación “por la izquierda”, hacer una operación por sí mismo.  Ahí fue que se le ocurrió reclutarme a mí para esa operación, consistía en traer droga desde Puerto Rico por 25 mil dólares. Fue la primera operación de narcotráfico que desmantelamos, le pasamos la información al FBI y de paso le dimos un golpe al PUND, que se  quedó sin fondos.

Después de eso, otro grupo que se llamaba “Comandos de Liberación Unidos”, que era un desprendimiento del PUND y también estaban en los mismo, incluso uno de sus jefes, Justo Regalado, había estado preso por narcotráfico, pero fue otro de los individuos que lo dirigían, que incluso tenía una agencia de seguridad medio parapolicial, quien me propuso también un negocio de tráfico de drogas e igualmente, se lo comunicamos al FBI y se frustró. Mira, es muy, pero muy común la mezcla de narcotráfico  con anticastrismo en el sur de la Florida.

Te debo entonces una reflexión sobre el  papel de “HAR”, de Basulto y a que responde la formación de esa organización. “Hermanos al Rescate” es creada por elementos que fueron entrenados por la CIA en los años 60 y particularmente  el grupo de los teams de infiltración. Cuando se va a producir la invasión por Playa Girón, ellos infiltran en Cuba  a gente previamente a la invasión para que vayan haciendo trabajo clandestino, coordinando con la contrarrevolución interna, ejecuten  sabotajes y otras acciones. Billy Schuss, Basulto, Félix Rodríguez “el gato” y otros.  Félix Rodríguez no está al principio en “HAR”, ellos  son uña y carne, forman parte de esos elementos  que se infiltran en Cuba en 1961, por lo general son muchachos jóvenes en aquella época, de clase media alta, que han estado estudiando en EEUU y tienen una mentalidad plattista, una vinculación emocional con todo lo que es americano y obviamente están frustrados con la Revolución. Ese es el tipo de gente que son infiltrados aquí en espera de la invasión.

La historia que ha hecho Basulto, es que, desde un inicio cuando lo infiltran en Cuba, se da cuenta que la invasión  no va a progresar -fíjate, es lo que él ha contado, no puedo dar fe de una cosa o la otra-  pero él dice que desde que llegó, cuando empieza hacer las coordinaciones en el terreno, se da cuenta que lo que dice la gente de la CIA no es lo que ve,  cuando se produce la invasión él está aquí, se está comunicando con la CIA directamente a través de mensajes radiales y bueno al final termina frustrado;  les manda un mensaje para allá diciendo “gracias por su desgraciada invasión” . Esa es la mentalidad de este tipo de gente.

Basulto, al ser derrotada la invasión, logra meterse en la Base Naval de Guantánamo,  brinca la cerca de la base, después lo envían a EEUU. Se vincula entonces con toda esa gente, Mas Canosa, Posada Carriles, todo este elemento, en el ejército norteamericano, pensando y soñando con la invasión a Cuba ya como parte del US Army.  Después, participa con Lázaro Fariñas y un tal Lázaro, en el cañoneo al hotel Sierra Maestra, que en aquel tiempo era el Rosita Hornedo,  ellos tres son los que vienen con una lancha y cañonean al hotel, después, Basulto se vincula a otras actividades de la CIA, estuvo en el “Irancontra”  con sus amigos Félix Rodríguez y Posada Carriles, hasta que se le ocurre crear “Hermanos al Rescate”.

“HAR” es, ante todo, una operación de guerra psicológica. Ellos son muy hábiles y están preparados en guerra psicológica, en sabotaje.  En el año 91 se va creando la euforia  acerca del asunto de los balseros  y la ley de ajuste cubano obviamente es parte de todo ese esquema. Se montan en la Ley de Ajuste Cubano, para crear una  organización que, bajo la cobertura humanitaria, sirva como una operación de guerra psicológica contra Cuba, de propaganda muy fuerte, porque se manipula el tema de los balseros. Por una parte, estimulan las salidas ilegales y por otra parte aprovechan esas salidas para hacer propaganda contra Cuba.  Estamos hablando de una organización que comienza a traer periodistas de Japón, de España, de Inglaterra, de todos lados, montarlos en los aviones y esas gentes llegan a sus países  diciendo que la gente quiere huir del “Infierno comunista”. Esa es la tónica de “HAR” al principio,  pero en la medida de que la situación en Cuba va evolucionando, “HAR” evoluciona con la situación y ya en los años 1993, 1994, que la situación aquí se pone más tensa, ellos  empiezan a apostar porque la actividad de “HAR” ayude a producir un supuesto levantamiento popular. Ellos casi ven  cumplidos  sus objetivos con lo que pasó en agosto del 94 en el Malecón.

Agosto de 1994, fue el punto alto de “HAR”, ellos tocaron el cielo ese agosto del 94  y tocaron el infierno en septiembre de  1994. Eso fue lo que les paso a “HAR”. En agosto vieron a  gente en las calles protestando por primera vez en la Revolución  y ellos alimentan el sueño de que ahí está el fermento de una revuelta popular que pueda acabar con el gobierno. Como parte de crear ese ambiente,  ya habían comenzado a  violar el espacio aéreo cubano.

La primera gran violación del espacio aéreo cubano fue en abril de 1994, celebrando el aniversario de Girón, y cuando se produce lo de agosto, ellos ven los cielos abiertos  y comienzan a pensar en ir más allá. Ya Basulto me había propuesto desde antes, en 1992, introducir explosivos en Cuba para volar torres de alta tensión. Cuando sucede lo de agosto el comienza a pensar en otra cosa, y concibe la construcción  de unos artefactos que podrían ser utilizados para matar a policías. La idea era lanzarlos sobre algún grupo desesperado que estuviera protestando, que pudieran ser confundidos por esa gente como si fueran  bengalas, pero que en realidad en  lugar de bengalas lanzaban balines y así comienza a probar esos artefactos. Todo eso en  Cuba se sabe a través de Juan Pablo Roque, que en ese tiempo es el que estaba trabajando con Basulto en “HAR”. Ese es el momento cumbre para Basulto.

Pero ocurrió, que Cuba reacciona a lo de agosto con la liberación de los balseros y ahí se le explota a Basulto el esquema, se quedó en el aire. Cuando en septiembre de 1994, Estados Unidos y Cuba,  firman el primer acuerdo tentativo, ya “HAR” se empieza a desinflar, fue una picada porque el negocio se acaba.

A mí no me consta que  “HAR” tuviera  otra entrada que no fuera la recaudación. Se recaudaba mucho dinero porque  a la gente en  Miami se le dice “mira ese balsero” y le pones la película, y la  gente da dinero.  Yo vi recaudar millones de dólares en un tele maratón, yo participé y lo vi, porque la gente allí responde a eso. Le pones la película,  se ven personas desesperadas en el mar; uno mismo, que es revolucionario, piensa “Estoy salvando a alguien en el mar” y no me importa si es gusano, o lo que sea,  es una persona que se está muriendo, está en una balsa en medio del mar, en ese momento cualquiera se olvida de preguntarse qué harán con el dinero que entregas .Y eso sucedió. Fue una operación bien montada, muy inteligente  sobre un asunto muy sensible. Eso les dio mucho dinero.

Recuerdo  el primer tele maratón, “HAR” tenía como dos o tres meses funcionando, no había rescatado a casi nadie y el día del tele maratón, rescataron a 16 balseros. Aquello fue una explosión en Miami y la gente empezó  a dar dinero.

Cuando Cuba y Estados Unidos  firman los acuerdos migratorios, se le cae el negocio a “HAR”, porque la gente piensa  “Para que voy a dar dinero si a los balseros los van a virar para Cuba”. Entonces “HAR” empieza a combatir los acuerdos migratorios. Supuestamente, si a ellos les interesaran las gentes, ellos aplaudirían los Acuerdos, y cerrarían a “HAR” con una fiesta porque ahora la gente si puede venir legalmente, pero no,  ellos hacen todo lo contrario, comienzan a combatir los acuerdos migratorios, ahí  es donde se demuestra que todo lo de los balseros es un puro cuento, no les importaban los balseros.

Yo recuerdo que en septiembre  participé en uno de los últimos vuelos de rescate, cuando los balseros estaban sueltos y aquello era indescriptible, salías a volar al estrecho de la Florida y veías una balsa aquí y otra ahí, y otra ahí y les tirabas cosas y bengalas para marcarlas, los guardacostas locos recogiendo balsas y tú no sabías que ibas hacer y veías una y le volvías a pasar por arriba pensando  que no la habías visto, aquello era un locura. Los guardacostas llenaban los barcos y los llevaban para Guantánamo.

Recuerdo que después de ese vuelo, cuando llegamos al hangar de “HAR”, aquello era como estar de luto, porque  se dieron cuenta que Fidel les había dado un golpe fuerte, comprendieron de que los americanos  si no invadían a Cuba,  iban a tener  que sentarse a negociar con Cuba.  Te repito,  fue un verdadero luto.

Al lunes siguiente, cuando  fui a trabajar en Tamiami, allí en mi trabajo, nos paramos  a conversar  dos o tres personas,  Freddy Flaquer, Perianne, un par de gente más y yo; estábamos conversando ahí, rumiando la tragedia aquella, era una tragedia para aquel negocio y me acuerdo como si fuera hoy, que estábamos conversando, que si los balseros, que ahora sí, que figura tu….  y de pronto uno de ellos explota y dice “Balseros de mierda ….me dan unas ganas de salir con un helicóptero,  y con una ametralladora irlos hundiendo uno por uno”.

Aquellos aviones de “Hermanos al Rescate” los piloteaban diferentes tipos de personas. Los había voluntarios, otros  lo hacían por negocio.  Era una mezcla de todo; había quienes rentaban sus aviones a “HAR” y sacaban sus ventajas, había un grupo que no tenían aviones y  lo que querían era hacer horas de vuelos para después hacer una carrera como piloto, porque la hora de vuelo  cuesta 160 dólares y allí hacías cientos de horas de vuelo y eso para una carrera es un aval. Esto provocaba sus problemas entre los pilotos, porque pasaba que cuando el jefe de los vuelos cogía a su “piña” la ponía a volar y relegaba a los otros y entonces los otros se quejaban, era una mezcla de todo eso. Y estaba el voluntario, al que de verdad le importaban los balseros, no le importaba volar, lo que le importaba era salvar balseros y lo veías que se machacaba en el asiento de atrás y cogía tremenda candela, porque es duro meterte 6 horas en un avión caluroso. Estaban entonces los jefes que tenían sus ambiciones políticas, que al fin y al cabo, era destruir a Cuba de la forma que fuera.

Los Cinco Héroes Cubanos

En el momento de la detención el 12 de septiembre de 1998, yo no conocía a ninguno de los otros detenidos, a excepción de Gerardo, a él  si lo conocía,  era el que me dirigía directamente, era mi contacto. Conocí a Gerardo como dos años antes del arresto, estuvimos bastante tiempo trabajando. Gerardo ante todo es muy humano, muy preocupado  por el aspecto  humano de la operación, por el bienestar del compañero, los problemas que tenía. Estuvo muy pendiente del nacimiento de Ivette, que si un regalito, alguna cosita; siempre inquiriendo sobre el bienestar de la familia sobre todo cuando Olguita llegó. La impresión que siempre tuve de él fue esa, un hombre para quien lo primero eran las personas. Es además muy analítico y muy abierto a las opiniones del compañero. Yo diría que es un hombre que escucha mucho  y sabe escuchar aún en esa situación en que nuestra relación era de subordinado a jefe. Sin embargo, él  que escuchaba mucho y transmitía con mucha fidelidad lo que uno pensaba, le daba peso a la opinión del que estaba en el terreno. Ya después del arresto, te confirmo que el juicio demostró en Gerardo grandeza, porque sobre Gerardo se concentró todo el odio del enemigo, mucho  más que en el resto. En Gerardo se concentró el odio de los fiscales,  que llego a un nivel personal aberrante y él lo enfrentó con una grandeza increíble, con una ecuanimidad  tremenda y con ese sentido del humor tan de él.

Hace pocos día, estaba recordando las situaciones que se daban en el juicio, y  que a todos nos provocaba una ira inmensa, tal, que te daban ganas de levantarte y coger a un fiscal por el cuello por mentiroso, por bandolero, por indecente, por arrogante… y de pronto se aparecía Gerardo  con una caricatura de esa misma situación y todo el mundo tenía que reír. Cuando digo todo el mundo, digo los presos,  la traductora, los marshalls, todo el mundo. Esas eran las cosas de Gerardo durante el juicio.  Y cuando el fiscal  más se ensañó con él, en  los argumentos finales, que le manoteo en la cara, que se portó como  un patán, Gerardo lo miró con una ecuanimidad, con una calma, como diciendo has lo que tu quiera, la verdad está de mi parte. A mi realmente me impactó.

El abogado de Gerardo, al final del juicio tuvo una frase, que yo diría que lo resume - y lo dijo de corazón- “Gerardo es un santo”,  con todo lo que implica el martirologio de los santos.  En realidad es así, ese es el temple de Gerardo.

A Fernando lo había conocido muy puntualmente pero no  trabajamos juntos; ya después si lo conocí en el juicio.

RL: Son una decena de encartados, pero cuando se consideran y cuando se convierten en Los Cinco.


Mira, Los Cinco surgieron desde el mismo momento de que nos decantamos de los otros, la decantación se produjo bastante rápido. El primer día de la detención, nos meten directo en El Hueco, y de allí nos bajaron para presentarnos ante la Corte, nos ponen en un lugar a los 10 juntos y  ya ahí se produjo un proceso de decantación,  o por lo menos de dudas con relación a los otros, enseguida nos identificamos  por la firmeza, por la forma en que veíamos el asunto,  empezamos hablar los 10  y nosotros 5 fuimos lo que planteamos que ese era nuestro Moncada, hablamos de La Historia me Absolverá, y los otros estaban en las nubes tratando de darle vueltas al asunto.  Después,  se fueron decantando un poco más y hubo un momento en que hablamos con ellos para tratar de que reconsideraran su posición, pero no había forma. De una manera casi  natural  nos fuimos  convirtiendo en Los Cinco  y ahora se hace un poco difícil precisar en qué momento, pero se me ocurre pensar que en el primer momento, en ese momento en que Los Cinco decidimos que había que irse por el ejemplo del Moncada, de Fidel.

Cuando los otros se decantan, siempre te choca, siempre pensé que íbamos a ser diez, a mí nunca me paso por la cabeza que ni uno solo fuera a separarse. Después enfrentamos la realidad y eso te sacude un poco. Te toma tu tiempo volver a confiar, pero fue un proceso rápido una vez que ellos se decantaron, la seguridad en la coincidencia de principios y  en la forma de ver el caso, hizo que los cinco nos identificáramos enseguida.

RL: Hay un momento en que Gerardo Hernández trata de asumir toda la responsabilidad.

Si, coincide con ese momento que te narré en que estábamos todos discutiendo como enfrentar la situación; es en ese momento en que a Gerardo se le ocurre aquella idea,  ridícula por lo menos para nosotros  cuatro, cuando dice: “No hay más que hablar, échenme la culpa a mí de todo”,   ahí mismo se notó la diferencia,  nosotros cuatro le respondimos de inmediato cada uno con sus palabras: “Tú estás loco, no seas bobo compadre, tu estas borracho, deja la botella que te dieron”, mientras los otros se quedaron callados como diciendo, no sería mala idea. Esa diferencia de actitud nos chocó a nosotros 4. Nos convirtió en Cinco.

Quieres que hable del Alegato. Bueno, cada alegato fue un proceso individual, cada uno escribiendo sobre lo que más le impactaba o lo que más le dolía o le parecía relevante. Yo escribí el mío bajo esas premisas. En realidad, cuando escribimos el alegato lo más difícil fue decidir que dejar fuera y que poner. Porque hay tantas cosas que decir, después de un juicio como ese, en que has visto tanta basura, tanta bajeza, tanta mentira, tanta falta de respeto a la ley, tanto abuso, tanta arrogancia, chantaje a los testigos,  burlarse de la jueza, burlarse del jurado, cuando has visto tantas cosas, has visto defender al terrorismo, pedirle a la jueza que me impida monitorear a los terroristas, has visto tanto que la disyuntiva está en  que escribir y que no,  porque si  escribo todo lo que siento no cabe, el alegato era de dos horas en la Corte, eso fue lo más difícil. Después ocurrió el 11 de septiembre que también se interpuso entre las sentencias y la declaración de culpabilidad, lo  que también fue un elemento a incorporar al Alegato.

Creo sinceramente que el Alegato fluyó, recuerdo que fui haciendo algunas anotaciones, las ideas que se me ocurrían las anotaba, después las desarrollaba  y decidía cual incorporar al Alegato y cual no,  muchas las tuve que dejar fuera. La misma frase  “el crimen de ser dignos” me pareció un homenaje al cubano de Miami que no se ha pervertido, que sigue siendo cubano, como David que es cubano, él es el padre de Joaquín Méndez, uno de los abogados, el de Fernando. El hijo fue a consultarle si defendía o no a Fernando –se vivía una verdadera campaña mediática en Miami contra nosotros- y le respondió que sí, lo defendiera, porque aunque él personalmente estaba contra el comunismo en Cuba, todo aquél que arriesgaba su vida por un ideal, merecía respeto.

El inicio del Alegato se me ocurrió ese mismo día, se inspiró en una expresión de Roberto,  porque el Alegato lo teníamos listo ya, días antes de la sentencia,  la noche anterior las traductoras -que se hicieron admiradoras de nosotros-,  nos pidieron el Alegato para hacer la traducción con tiempo  y poder escribirla, entonces la traductora me lo pide y yo se lo entrego con anterioridad, ella lo traduce y por la mañana ella viene a devolvérmelo y me  felicita.  La parte del bombero de Nueva York, repito, fue idea de Roberto  que me lo dijo en la visita del día anterior  a la presentación del Alegato. A mí me impacto tanto, que lo agregue aunque ya estaba traducido, entonces le di a la traductora una notica ya con eso. Así fue que se hicieron  todos los alegatos.  Después si los colegiamos, entre Los Cinco los leímos con tiempo y cada uno le daba su opinión al otro, cambia esta palabra, esto me parece mejor así, pero detallitos.

Claro que la fiscalía me hizo propuestas de colaborar, ellos le hacen propuestas a todo el mundo, el sistema opera de esa forma. En general lo que ellos hacen es que te ponen más cargos de los que en realidad acusan y te elevan la sentencia potencial  a niveles estratosféricos. Vienen y te dicen que si cooperas,  te vamos quitando cargos. El ejemplo es uno de los detenidos que cooperó, le pedían cadena perpetua y al final solo cumplió  2 o 3 años.  Ese es el modus operandi de la Fiscalía Federal  en Estados Unidos.  Por eso es que el 95% o más  de los acusados no van a juicio,  prefieren cooperar.

Otra característica del sistema legal norteamericano  que lo hace perverso, es que ellos no te sancionan por lo que tu hiciste, tu sanción depende  de tu actitud después del arresto, mientras más te humilles, más benevolente son contigo y si decides no humillarte te van arriba con todo, como pasó con nosotros.

A todos nosotros nos propusieron cooperar; si hubiéramos cooperado  recibíamos  tres años, a lo máximo 5 años de cárcel, pero como decidimos no cooperar, nos fueron encima con todo. Cuando me proponen a mí un trato concreto, ya ellos sabían que yo no iba a chivatear ni a cooperar, ni a doblegarme. Entonces lo que me proponen es que me declare culpable de uno de los dos cargos, nada más,  insinuando “si ya no vas a cooperar, al menos declárate culpable”, me hubieran dado 10 años por ese cargo y hubiera cumplido 8 y medio, ahí fue cuando dibujé el dedo enhiesto en el lugar de la firma.

El chantaje con mi familia lo hacen en ese mismo momento, cuando ellos me ofrecen el borrador de acuerdo, donde te escriben todo el acuerdo  y entonces en el borrador mismo me ponen al final: “este acuerdo no tiene relación con la situación migratoria de la esposa”, como diciendo: acuérdate que tu mujer puede ser deportada.  Ellos me presentaron ese papel un viernes, ese mismo día dije que no; el domingo  Olguita me visitó y el miércoles ya la tenían presa.

RL: Durante los dos años  que en Cuba no se conocía del caso, ¿Cuáles fueron las fuentes de fuerza y dignidad para no dejarse doblegar?


Mira, la principal motivación es la convicción de lo que estás haciendo, el saber que estás haciendo lo correcto, saber  lo que estas defendiendo, y las razones  de por qué estabas ahí. Es obvio que no todo el mundo lo tenía totalmente claro, hubo quien pensó que lo sabía pero no era así. Pero una vez que confirmas tu convicción, eso te da fuerza. Siempre he dicho, a mí me asaltaron las fuerzas del FBI en la casa  y nadie me ha demostrado nunca, como un asalto te hace cambiar tus principios; tu puedes caminar por la calle ahora y un tipo te dice te mato si no me das la cartera y a lo mejor te logra quitar la cartera pero eso no tiene que hacerte cambiar tus principios. A mí me asaltaron un montón de delincuentes, eso fue lo que yo vi, se portaron como delincuentes, me asaltaron, me tumbaron la puerta de la casa, me tiraron al piso, me maltrataron,  me metieron en el hueco y todos los días me estaban recordando “Yo soy superior, yo tengo fuerza, yo te puedo destruir”. Podrán destruirme pero no me han demostrado  que son mejores que yo; lo que me han demostrado es que son unos delincuentes y yo tengo que decidir si cedo ante un delincuente o si cambio porque unos tipos me asaltaron  o porque me entraron a palos.  Yo creo que eso es importante. Pueden destruirme, pero no cambiarme.

Creo que ahí se unen esas dos cosas, la convicción de  que estás haciendo lo correcto y también la bajeza de ellos ¿Por qué yo tengo que ceder ante una gente tan baja? Yo estaba protegiendo la vida y ellos tomaron la decisión política  de convertir la acción de proteger a la vida humana en un crimen. Entonces, ellos fueron los que se degradaron cuando hicieron eso, hubieran podido decidir sin problemas considerar que la vida humana es el  bien más preciado  y el que la proteja no puede ser incriminado. Pero no, ellos decidieron lo contrario, y una vez que  decidieron eso, cayeron a lo más bajo; entonces, no tengo que responder ni darle el gusto a unas gentes, que lo que hicieron fue rebajarse, solamente porque me están maltratando.

Debo decirte que  nosotros recibimos, a través de los abogados de la defensa,  señales de que el gobierno cubano iba a participar y cooperar, claro sobre todo para los compañeros que  estaban de incognito, Gerardo, Fernando y Ramón,  fue un periodo de total silencio para la familia, silencio absoluto y fue muy duro para ellos. Hasta que el juicio no comenzó, ellos no se identificaron,  fue un aislamiento total  de sus esposas de sus hijas, de la familia. Yo tuve la suerte de que me podía comunicar con mi familia, porque yo era Rene González, Olguita era mi esposa;  pero para ellos fue muy duro, día a día, durante dos años y pico, fue duro. Eso demuestra en ellos firmeza y una gran confianza en Cuba, en la Revolución.  Nosotros nos reíamos, porque Fernando seguía siendo “mexicano” y se comía la ostia cuando venía el cura, y se persignaba y hablaba como mexicano y comía con picante.  Hasta que no dijo en el juicio “Yo soy Fernando González”, no empezó a hablar como cubano, soy testigo de eso, lo viví y por eso los tengo que admirar.

Una vez que empezamos a planear la estrategia  a seguir en el juicio, decidimos que el día que comenzara el juicio, ellos se iban a identificar, pero ni si quiera con nosotros, ni siquiera conmigo ni con el flaco, porque ellos se conocían entre sí, Fernando, Gerardo y Ramón  y sabían cómo se llamaban, pero nosotros no y ellos no nos dijeron el nombre a nosotros, los abogados  lo conocieron antes que nosotros.  Fernando incluso nos corrió una broma, porque el día que le tocaba presentarse ante la corte,  le dijimos,  “Compadre, si ahorita el abogado lo va a decir, dinos tu nombre”, “No, no, mi abogado tiene que decirlo” –respondió – “Bueno, está bien, yo me llamo Hipólito”  y nosotros empezamos a joderlo, “Quien te puso ese nombre  compadre, acabaron contigo”,  y de pronto se para Joaquín y dice, “Mi cliente, Fernando González”.

El gobierno de EEUU identificó a Gerardo por accidente. Sucedió que Gerardo, durante su estancia en Miami, se encuentra casualmente con un muchacho que era vecino de él aquí en La Habana; Gerardo le hizo un cuento al ex-vecino de que él era funcionario de la embajada de Cuba en Argentina y que estaba escapado para Miami, un cuento chino que le metió al muchacho. Por supuesto que informó a La Habana de todo identificando al joven. Cuando el FBI ocupó algunas comunicaciones de Gerardo con el Centro Principal, van y buscan al muchacho  y éste identifica a Gerardo.  Al pobre chiquito no le quedó más remedio,  era un infeliz, un vecinito de Gerardo de ahí del Reparto Alkazar, en La Habana, el FBI le tocó la puerta y no le quedó más remedio, el chiquito fue a testificar con tremenda pena.

En mi caso, ellos acosaron y se ensañaron con mi familia, utilizan mucho eso, no solo conmigo, aunque  claro, con nosotros estaba presente un pase de cuentas a Cuba y por supuesto, la motivación política, lo cual, obviamente refuerza la conducta y acciones del gobierno americano, pero nunca debemos olvidar que ellos son muy dados a utilizar en lo que pueden a la esposa y a los hijos para presionarte, yo lo vi en varios presos, que los querían apretar y le metían presa a la madre o a la esposa, repito, mi caso no fue el único.

Es verdad que conmigo se extremaron, porque me prohibieron las visitas de las niñas; todo el mundo podía ver, en la cárcel de Miami, a sus hijos menos yo, eso fue duro.  Una de las imágenes más duras y terribles de todo ese proceso, fue el  ver a Ivette chiquitica caminando por la acera desde allá arriba desde la altura del piso 12. Cuando miré hacia abajo, y lo que vi fue una matica de pelo que se movía tambaleante, vacilante, con Olguita e Irmita alrededor de ella, pero además en una zona especialmente peligrosa, donde el crimen es  más elevado que en el resto de Miami y vi  gente que se les acercaba, me tensioné, porque si les pasaba algo, ¿Cómo grito, a quien le aviso?, ¡No tienes forma de avisarle a nadie! Fue  una situación realmente terrible y te confieso que el corazón se me encogió.

En otra ocasión, cuando fui a ver a la niña en una visita, me amarraron, me encadenaron como a un perro. Lo que pasa es que en esos momentos, también aprendes a reírteles en la cara a tus enemigos cuando te hacen todas esas cosas, es la única forma que tienes de combatir. No puedes permitir que el enemigo decida por ti. Ellos esperan que ante sus provocaciones, respondas quebrándote y de esa forma te dominan y deciden por ti. No, lo que ocurra ante ellos lo tienes que decidir tú,  ellos no lo pueden decidir por ti.

Aprendí esa lección el día de los 15 de Irmita. Ese día me curé. Fue un poco después del arresto, en junio del 1999, no había pasado un año todavía.  Teníamos derecho a una llamada telefónica “semanal”.   Yo guardé con ilusión la llamada de esa semana para asegurarme  de que podía hacerla el día del cumple de Irmita. El procedimiento era sencillo, te apuntaban  en un libro cuando llamabas, entonces  pedias hacer la llamada telefónica, miraban y si habían pasado 7 días, te permitían hacerla. Dejé transcurrir  como 8 o 9 días  para hablar con Irmita el día de sus 15.  Dio la coincidencia y la desgracia de que me tocó un guardia que era un perro,  desde por la mañana le dije que eran los 15 de mi hija y quería  hacer mi llamada semanal. Pero el tiempo pasaba y nada,  el decidió que yo no iba hacer la llamada ese día, me lo hizo ver claramente, además se regodeó, porque pasaba y me decía que esperara. El tipo se ensañó y llegó a un punto que me afectó. Cuando se terminó el día  y vi que no iba a poder hablar con Irmita, me llamé a capítulo y me dije, “Espérate un momento,   no puedes dejar que esto siga así, porque te van a hacer daño y tú no puedes dejar que te hagan daño, tienes que irte por encima de ellos”.

Al siguiente día si me dieron la llamada, habían pasado los 15 de Irmita y cuando llamé, me respondió Olguita y le dije: “Fíjate lo que te voy a decir, pase lo que pase no cojas lucha, no te preocupes por nada,  porque yo no voy a coger lucha con más nada de esta gente, no hay nada que ellos hagan que me pueda afectar, porque si tu dejas que te afecte ahí te ganan y no nos van a ganar”.

Desarrollé la habilidad de reírme cuando me daba la gana; así ocurrió cuando lo del overol de Olguita, que me la llevaron detenida vestida con aquella cosa horrible color naranja y en el salón estaban todos los tipos del FBI, sentados allí para vacilar el momento en que yo viera a Olguita y me quebrara si ella lloraba,  ¿¡Ah sí!? Pensé, está bien. Entonces,  frente a todos ellos le dije “¡Qué bien te queda el color naranja!”, nos reímos los dos, y los tipos se quedaron con las ganas. Un  poco eso fue lo que hice con Ivette  aquel día que te conté me llevaron a verla encadenado, me reí,  disfruté a mí hijita, y cuando Ivette dijo “Guau, guau”, y Olguita le dijo “No mi hijita, aquí el perro no es tu Papá”,  aprendí  que si yo no quería ver un guardia, yo no lo veía, le pasaba por el lado y solo veía la pared detrás de él.

RL: Se impone hablar del papel de Olguita antes y después de la detención.


Mira, el diario que escribí durante el juicio, fue un tributo a Olguita. Ella quería estar presente durante el juicio y de pronto se produce la barbaridad de que la meten presa. Entonces decidí que si no podía estar en el juicio, yo le iba a contar el juicio en detalle. Eso fue lo que hice, el propósito fue hacerle un tributo y homenaje personal mío a ella, porque ella se lo merecía.

Olguita ha sido en esta situación todo, porque ha sido el puntal de las niñas. Yo me fui cuando Irmita tenía 6 años  y ella me entregó una adolescente inmejorable, con tremendos y profundos sentimientos, no es que  los 6 años que estuvo conmigo no hayan influido, pero Olguita tuvo que lidiar con Irmita durante el Periodo Especial en condiciones terribles, creadas por un padre aparentemente desertor ante todos y me entregó una muchachita feliz,  que no se traumatizó, que es una gente íntegra. Después también con Ivette,  o sea que desde ese punto de vista, Olguita ha sido más que un puntal, lo cual para mí es más que importante.  Yo le decía, a ella durante los años de prisión, que mi misión era mantenerme firme, que cuando  nos veamos,  tu no veas a un tipo derrotado,  disminuido, que tu veas a un hombre optimista, que está echando para adelante;  y que a mí lo que me hace falta, es que, cuando yo te vea a ti, también encuentre lo mismo y nos transmitamos un mensaje de victoria y esperanza.

Ella cumplió con su parte y yo cumplí con la mía. La parte de ella fue tan dura como la mía. Cuando estuvo sola en Miami, la FNCA presionó para que la botaran del trabajo, se salvó que el jefe no la quiso botar.  Ella tenía que ir a verme a la prisión por las mañanas una vez a la semana  y después arrancar para el trabajo, a veces la dejaban trancada en el salón de las visitas lo que la ponía a punto de llegar tarde al trabajo, lujo que no podía darse, le metíamos entonces  cuatro patadas a la puerta, el guardia venia gritando y ella le formaba un “bateo” tremendo al guardia, ella guapeó.

Hace unos días yo estaba recordando  -y estas son las razones por las que nos odian, porque cuando no tienen la moral que nosotros tenemos, eso les molesta-, pues estaba recordando con Olguita el caso de los tres americanos que las FARC-EP tuvieron retenidos en Colombia durante  5 años,  cuando salieron, toda la familia estaba desbaratada, desunida,  las mujeres los habían dejado.  Entonces tú ves cómo el gobierno norteamericano continúa tratando de destruir a nuestras familias, nuestros matrimonios, a Adriana llegaron a decirle ahí en la SINA, que ya ella no estaba casada, que  eso no era un matrimonio porque hacía 15 años que no se veían, mira qué clase de bajeza y sin embargo, ellos mismos comprenden que no pueden destruir nuestras familias.

RL: Coméntanos el papel y rol que han jugado Irma, Cándido y Roberto en esta lucha.


Creo que los viejos están en mi formación, todo lo que yo pude haber hecho de bueno  se lo debo a ellos, me criaron, me hicieron ser como soy, me dieron ejemplos suficientes y al final eso es lo que se lleva uno cuando  vas  a cumplir una Misión, es lo que te han enseñado y eso se lo debo a los dos.

En cuanto a Roberto,  siempre he dicho que él ha sido uno los puntales en la discusión legal del caso, creo que cuando se perdió a Weinglas y a Roberto, se perdieron a los mejores exponentes en los dos idiomas. Hay una cosa que a veces se desconoce, y es que Roberto no estaba luchando por mi nada más, él siempre tuvo presente que era por Gerardo también,  para él siempre estuvo claro que la prioridad de todo era Gerardo. Hay algo que siempre admiré de él, y es que, siempre, por encima de todo, enfocaba el caso en conjunto, de los cinco, siempre decía que éramos cinco y era el hermano de Los Cinco, no fue solo mi hermano,  cuando te pones a oír como el exponía el caso,  los puntos en que hacía énfasis, te das cuenta que Roberto siempre fue un verdadero hermano para todos nosotros. Tuvo la suerte de poder reunirse con Fernando, Ramón y Antonio, cuando ellos fueron  a la resentencia, en ese momento fue que se le diagnosticó el cáncer. Él fue un hermano para los cinco y ellos lo vieron  así.

RL: ¿Cuándo fue la última vez que viste físicamente a tus cuatro hermanos?


La despedida fue un poco brusca, nos sacaron del Centro Federal de Detenciones en Miami, fuimos juntos en una guagua, encadenados, esposados hasta el aeropuerto de Oppaloka y ahí nos montaron en un avión y  terminamos en Atlanta, que es un centro de distribución,  que se parece bastante al infierno.  Allí hay de todo, incluso diablos mandando, nada más  falta la alta temperatura. Entonces, la despedida fue brusca,  porque una vez que llegas allí, empieza un procesamiento  un poco brutal  y comienzan a mover gente para un lado y para otro y de pronto terminas en una sección de ese lugar y si estás de suerte,  terminas con uno de tus compañeros o con más de uno, de lo contrario -que fue lo que me paso a mí-, no vuelves a ver a ninguno.

Los Cinco llegamos juntos a ese lugar, nos metieron a todos en una celda junto a un montón de gente y nos empezaron a sacar uno por uno  y en aquel movimiento raro que se armó de pronto, vi que ninguno de mis compañeros  estaba conmigo y fue duro. Estuve allí 18 días, antes de que me sacaran y trasladaran. Más nunca los vi a ellos. Cuando me movían internamente, trataba de ver si los veía en otra ala, pero no los veía y en ese momento nunca pensé que iban a pasar tantos años  sin vernos,  y hasta el sol de hoy.

Quieres mi opinión sobre el cargo 3 contra Gerardo. Pues bien, hay  que recordar que el cargo 3 se monta siete meses después del arresto, cuando empiezan las presiones de los elementos de Miami para que se ponga el cargo 3, hasta ese momento al gobierno no se le había ocurrido eso y tenían las mismas evidencias; cuando comienza el concubinato entre el gobierno e Ileana Rhos y Lincoln Díaz Balart, empiezan  todas las conspiraciones alrededor de los arrestos, la manipulación de los medios de prensa, la incorporación de las familias de los pilotos de “HAR” derribados y otras cosas, es que  se monta el cargo 3.

El cargo 3 básicamente tiene dos elementos que tienen que demostrarse, uno que Gerardo acordó con alguien que se matara a personas; es decir que hubo un acuerdo de Gerardo con alguien de que se matara a personas y el segundo elemento que tiene que demostrarse, es de que, el acuerdo de Gerardo con esa otra persona, implicaba que se les matara en aguas internacionales. Ninguno de los dos elementos se probó en el juicio.

No existe ningún documento  según el cual  a Gerardo se le haya  ocurrido discutir  con nadie la muerte de alguien, no existe ni existió ese documento  y el segundo elemento menos. Toda la evidencia del caso gira alrededor de violaciones del espacio aéreo cubano, no hay un solo documento en el que se hable de que pase algo fuera de Cuba,  de que a Cuba le preocupe lo que estaba pasando fuera de su territorio, de que le importe la actividad de “Hermanos al Rescate” fuera del territorio cubano.

No hay un solo documento, no hay una frase, pero obviamente ese jurado,  primero estaba atemorizado, no porque yo lo diga, lo dijeron ellos, se lo dijeron a la jueza, “Tenemos miedo, nos están filmando las cámaras las chapas de los carros”, y segundo, ese jurado se escondió, el presidente del jurado hizo una declaración de 5 minutos y más nunca se le escuchó la voz, nunca se ha escuchado nada de esa gente, ellos hicieron voto de silencio. Y lo normal en los Estados Unidos es que ocurra todo lo contrario; en cualquier caso en EEUU sobre este tema, cada uno de los jurados hubiera hecho un libro. Sin embargo, ninguno ha hecho nada, ninguno ha hecho una simple declaración. La única declaración –la de los famosos 5 minutos del presidente del jurado-  es una tergiversación de la ley. El tipo dijo que el derribo ocurrió fuera de Cuba, por lo tanto Gerardo era culpable. Y ese no es un elemento del cargo. Elemento no es donde ocurrió el derribo, sino lo que Gerardo pensaba, lo que Gerardo acordó.  Y Gerardo nunca acordó eso. Es decir, aun suponiendo  que el derribo ocurrió fuera de Cuba, ese elemento no acusa a Gerardo del cargo de conspiración para cometer asesinato… pero el juicio fue en Miami.

RL: Hay presentado un recurso de Habeas Corpus  por parte del actual abogado de Gerardo, que se basa en el pago a los periodistas por parte del gobierno antes y durante el juicio y la solicitud de que el gobierno muestre las imágenes de los satélites. Coméntanos sobre esto.


Creo que es obvio el por qué el gobierno de Estados Unidos no quiere mostrar las imágenes de los satélites.

Hay un recurso muy importante que es la inefectividad de la defensa. Es posiblemente uno de los pocos casos en la jurisprudencia norteamericana, en que  un abogado haya firmado un afidávit  admitiendo que se equivocó en la defensa y Mackenna lo hizo.  Creo que en parte es verdad, el defendió a Cuba en vez de a Gerardo y eso ayudo a confundir al jurado.

El caso, es un caso político  y hasta ahora se ha definido políticamente  y  si mañana se define positivamente, también es una decisión política.  Es más fácil para un juez, supongo yo,  fallar a favor de la ley que hacer lo que están haciendo hasta ahora, que es fallar en contra. En realidad, si ellos toman la decisión política de fallar a favor de nosotros, les va a ser más fácil, porque lo único que tienen que hacer, es aplicar la ley, que es lo que estamos pidiendo desde que empezó el caso.

RL: Según tu opinión, donde debemos centrar la campaña por la libertad de tus cuatro compañeros.


De todas las formas habidas y por haber, sobre Washington, de todas las maneras y con los medios a nuestro alcance, en el Congreso, en la Casa Blanca, en el Departamento de Justicia, en las Cortes, pero en Washington.  Ahí se cocinó todo ese crimen y ahí es donde se puede resolver.


Octubre del 2013
 
* Esta entrevista acaba de ser publicada en la edición cubana de Resumen Latinoamericano, como suplemento especial.

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